Albert C., 6 meses, bronquitis de repetición

Habla su madre, Marta: “Albert siempre tuvo muchos mocos, desde que nació. Tiene una hermana mayor que le va pasando todo lo que engancha en la guardería. Los mocos le impedían mamar y dormir bien. Con el tiempo aparecieron las bronquitis y la tos. Después de darle muchos medicamentos pero sin éxito, decidimos llevarlo al Balneario Respiratorio por recomendación de una conocida.

Desde entonces Albert ha tenido algún resfriado, pero sin complicaciones, pudiendo dormir bien y comer tranquilamente sin que los mocos sean ya un problema… y lo más importante ¡sin darle medicación!”

Adrià B., 6 años, otitis serosa

“Nuestro hijo está operado dos veces de drenajes en los oídos. Padecía problemas de otitis serosa desde los tres años. Las operaciones no dieron el resultado esperado puesto que los mocos volvían a invadir sus oídos al cabo de pocas semanas. Entonces empezamos a visitar el Balneario Respiratorio y, tras ocho sesiones, volvimos al otorrino. Cuando lo exploró nos dijo que ya no haría falta una tercera operación porque Adrià no tenía mocos estancados. Ni él mismo daba crédito a lo que veía.

Estamos más que encantados con este tratamiento natural. ¡GRACIAS!”

Silvia D., 33 años, otitis

“Hace un año que padezco problemas de otitis en el oído derecho. He visitado diferentes otorrinos y cada uno me recomendaba un tratamiento diferente pero ninguno me solucionaba las molestias ni las infecciones repetitivas. Una amiga me comentó que llevaba a sus hijos al Balneario Respiratorio Dr. Pros y me decidí a probarlo… ¡no tenía nada que perder!

¡Con tres sesiones en el Balneario he conseguido más que en todo un año con corticoides y cortisona!… No me duelen ya los oídos y ha desaparecido la sensación de tapón en mi cabeza. Ahora sólo hago una serie de tratamientos preventivos para evitar las recaídas.”

Domingo S., 72 años, bronquiectasias

“Tengo bronquiectasias desde hace unos 10 años y normalmente durante el invierno los resfriados se me complicaban y acababa tomando antibióticos, a veces hasta dos o tres tandas al mes.

Comencé con las inhalaciones de agua de mar en septiembre para prevenir resfriados y eliminar las mucosidades estancadas en mis bronquios. Desde entonces voy un vez al mes y acabo de pasar mi primer invierno sin antibióticos. ¡Estoy encantado!”